Cómo un Puffy esperó en mi maleta
Lo dejé dentro de la maleta de mi hermana antes de recogerla en el aeropuerto: ropa a juego, una nota y un olor suave a lavanda. Fue un recibimiento pequeño que nos llenó la tarde.
Una bienvenida que fuera abrazo
Mi hermana volvía de Erasmus después de ocho meses. No quería estridencias, solo algo que dijera “bienvenida” sin palabras. Pensé en un Puffy dentro de su maleta: un gesto físico, cómodo de abrazar y con ropa que pudiera cambiar según el momento.
Por qué elegí un Puffy
Elegí un Puffy porque se siente como compañía real; no es un objeto frío. Buscaba algo que llenara el hueco del viaje, algo con presencia cuando llegara a casa y abriera la maleta.
Lo pedí con una camiseta sencilla y una bufanda pequeña que coloqué en su bolsillo. También añadí un papel con unas líneas y un sobre con dos fotos nuestras.
Lo saqué del fondo de la maleta y lo abracé sin pensar: olía a lavanda y a casa. Fue como si alguien hubiera guardado un abrazo para mí.
Cómo lo preparé y lo escondí
Lo metí en la maleta junto a su ropa, envuelto en papel con unas gotas de aceite esencial de lavanda en el papel (muy poco). La camiseta del Puffy iba dentro de una bolsita separada para que al abrir viera primero una nota y después el osito.
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Antes Busqué una camiseta sencilla para que el Puffy no destacara en exceso.
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Ese día Lo coloqué en el fondo de la maleta y dejé la nota encima de su neceser.
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Al abrir Su risa llenó la cocina; me abrazó y dijo que era justo lo que necesitaba.
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Días después El Puffy se quedó en su cama y cambiamos la ropita según el día.
Fue sencillo de preparar y no necesitó grandes planes: solo pensar en lo que a ella le gusta y en cómo hacerlo cómodo para llevar. La ropa intercambiable del Puffy ayudó a que el regalo siguiera teniendo vida después del día de la llegada.
— Clara, Valencia
Lo que quedó
Quedó la sensación de haber puesto algo tangible en su viaje de vuelta; no solo una nota o un mensaje. Ver el Puffy en su cama los días siguientes me recordó que el detalle funciona cuando está pensado para la persona, no para la ocasión.
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Ver PuffysPreguntas frecuentes
¿Cabe un Puffy en una maleta?
Sí, un Puffy puede viajar en una maleta grande o en una bolsa amplia. Ten en cuenta su tamaño para que no quede muy apretado; lo ideal es colocarlo con ropa alrededor para protegerlo.
¿Puedo cambiar la ropa del Puffy después?
Sí. La ropa intercambiable es una forma bonita de darle distintos looks y mantener el regalo vivo. Puedes comprar atuendos sueltos y combinarlos según la ocasión.
¿Cómo lo preparo para que huela a casa?
Un truco sencillo: pon unas gotas de un aceite esencial en un papel y envuélvelo con el Puffy (con moderación). Evita contacto directo prolongado con tejidos delicados.